Por qué es necesario un repelente de aves
Las palomas se adaptan con facilidad a entornos urbanos. Sus excrementos son corrosivos, favorecen la proliferación de patógenos y provocan obstrucciones en canalones y sistemas de drenaje. Además, el posamiento continuado deteriora fachadas, cubiertas y elementos patrimoniales. Un repelente de aves profesional permite actuar de forma preventiva y sostenida.
Repelente de aves con impacto visual mínimo
Diseño discreto y compatible con la arquitectura
El sistema utilizado por Anviana se integra en la estructura del edificio. No genera rechazo visual ni altera líneas arquitectónicas, lo que lo hace adecuado para viviendas, hoteles, edificios históricos y espacios públicos.
Eficacia contrastada frente al posamiento
El repelente actúa creando una superficie incómoda para las aves, impidiendo que se posen de forma estable. No se trata de un sistema agresivo ni lesivo. Las palomas simplemente buscan otras zonas donde posarse.
Control de palomas sin causarles daño
Este método respeta el bienestar animal. No produce atrapamientos, heridas ni estrés innecesario. Su funcionamiento se basa en la exclusión física y en la modificación del comportamiento, alineándose con los principios de control ético y sostenible.
Instalación rápida y mantenimiento reducido
La colocación es sencilla y no requiere obras invasivas. Una vez instalado, el mantenimiento es mínimo y la durabilidad elevada, incluso en ambientes costeros y condiciones climáticas propias de Canarias.
Solución profesional adaptada a cada edificio
Antes de la instalación, Anviana realiza una evaluación técnica del entorno, identificando puntos críticos de posamiento y tránsito de aves. Esto permite aplicar el repelente de aves solo donde es necesario, optimizando resultados y preservando la estética del inmueble.