Qué es el diagnóstico previo en control de plagas
El diagnóstico previo es la fase de evaluación técnica que permite conocer qué insecto está presente, dónde se localiza y hasta qué punto se ha extendido. No se trata de una simple inspección visual, sino de un análisis estructurado que combina observación experta, indicadores biológicos y conocimiento del comportamiento de cada especie.
Identificación correcta de la especie
Cada insecto tiene hábitos, ciclos de vida y vulnerabilidades distintas. No actúa igual una cucaracha que una termita o una chinche. Identificar correctamente la especie evita tratamientos genéricos, ineficaces o innecesarios, y permite seleccionar la estrategia más adecuada y respetuosa con el entorno.
Diferenciar infestación activa y presencia puntual
No toda señal implica una plaga consolidada. El diagnóstico previo permite distinguir entre una presencia ocasional y una infestación activa, evitando intervenciones desproporcionadas o, por el contrario, insuficientes.
Evaluación del alcance real de la plaga
Una vez identificada la especie, el siguiente paso es medir la magnitud del problema. Esto incluye la extensión espacial, los focos principales y los factores que favorecen la presencia del insecto.
Localización de focos y vías de expansión
El análisis determina dónde se refugia el insecto, por dónde se desplaza y qué zonas están en riesgo. Esta información es esencial para actuar con precisión y evitar que la plaga se desplace a otras áreas.
Detección de causas estructurales o ambientales
Humedad, grietas, restos orgánicos o fallos de mantenimiento suelen estar detrás de muchas infestaciones. El diagnóstico previo identifica estas causas para corregirlas y prevenir recurrencias.