Por qué controlar palomas en ciudades
Las palomas forman parte del paisaje urbano, pero su sobrepoblación genera problemas reales. Cuando no se controla, aumentan los riesgos para la salud pública y el deterioro de edificios. El control no busca eliminar aves, sino mantener poblaciones equilibradas y compatibles con la convivencia urbana.
Riesgos para la salud pública
Las palomas pueden actuar como reservorio de patógenos. Sus excrementos favorecen la proliferación de hongos, bacterias y parásitos que afectan a personas, especialmente en zonas con tránsito frecuente o espacios cerrados.
Daños materiales y estructurales
Los excrementos son corrosivos. Deterioran fachadas, cubiertas, sistemas de climatización y patrimonio histórico. La acumulación en cornisas y tejados acelera el desgaste y eleva los costes de mantenimiento.
Sistemas profesionales de control de palomas
Cada edificio y entorno requiere un análisis previo. Anviana selecciona uno o varios sistemas según el grado de infestación, el uso del espacio y la normativa vigente en Canarias.
Sistemas de captura controlada
La captura se emplea cuando existe una sobrepoblación consolidada. Se realiza con métodos selectivos, supervisados y respetuosos con el bienestar animal, cumpliendo la normativa sanitaria y ambiental.
Sistemas antiposado
Evitan que las palomas se posen en cornisas, barandillas o equipos técnicos. Son soluciones discretas, duraderas y no lesivas, ideales para edificios residenciales, comerciales e industriales.
Sistemas de exclusión
Impiden el acceso a huecos, cubiertas y zonas de nidificación. La exclusión es clave para evitar la recolonización y consolidar resultados a largo plazo.
Enfoque técnico y sostenible de Anviana
El control de palomas debe ser eficaz y ético. Anviana aplica tecnología avanzada, métodos no destructivos y criterios de respeto ambiental, adaptando cada actuación a las condiciones específicas del cliente y del entorno urbano canario.
